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APUNTE 11/03/2015

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¡Paren la barbarie yihadista!
Por
Sebastián Sarmientochano_sarmiento_apunte

Lo que está sucediendo en algunas zonas del planeta con los islamistas radicales es algo que se pasa de los límites de los humanamente aceptable. Basándose en interpretaciones religiosas extremistas y llevando al absurdo su visión coránica están destruyendo la cultura ancestral de sus antepasados y cegando vidas de hombres y mujeres por el hecho de no pensar como ellos. En las últimas semanas se ha registrado varios ataques irracionales a monumentos antiquísimos, muchos de ellos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El milenario enclave de Hatra, al norte de Irak, es el tercer sitio arqueológico destruido por estos radicales yihadistas del Estado Islámico(EI).

Las ruinas de Hatra, de más de dos mil años de antigüedad, se encuentra en la provincia septentrional de Nínive en manos de los extremistas del EI desde junio de 2014, escenario de las otras agresiones al patrimonio monumental iraquí. Estos “monstruos”,­­ criticados por la totalidad del mundo musulmán moderado­­ valiéndose de enormes bulldozer, han hecho desaparecer distintos monumentos arqueológicos, como el Palacio, el Templo y la Muralla interna de la mencionada ciudad, situada a unos 80 kilómetros, al suroeste de Mosul, capital de Nínive. Estos “salvadores” que protagonizan una guerra sin cuartel contra los “infieles”, han saqueado y destruido una ciudad histórica, con evidentes rastros bíblicos. Este ataque se produjo después de que una semana anterior arrasaran la ciudad siria de Nimrud y destruyeran el museo de la Civilización de Mosul. 

Lo que no ha podido el transcurso del tiempo ni siquiera los asaltos de los romanos, lo han podido estos bárbaros de nuevo cuño. Desde mediados del 2014, fecha en la que se apoderaron de esta zona iraquí, los yihadistas radicales han echado por tierra todas las manifestaciones culturales de este pueblo histórico. Desde entonces se desconoce el paradero de la mayoría de las valiosas estatuas que adornaban las paredes de los templos. Tanto a inicio de los 80 como en la invasión estadounidense en el 2003 desaparecieron importantes estatuas así como otras piezas arqueológicas. 

Los expertos de la UNESCO han destacado que los vestigios de la ciudad de Hatra y más concretamente los de sus templos de arquitectura greco­romana con ornamentaciones orientales, evidencian la grandeza de esta civilización. Recordarles que esta ciudad, Hatra, fue fundada en el siglo II antes de Cristo y disponía de un sistema de baños con mosaicos y relieves y una arquitectura que la situaban al nivel de la antigua Roma. Todas estas razones históricas no frenan el odio de estos extremistas del EI que justifican sus actos de vandalismo afirmando que “los pueblos de la antigüedad adoraban a ídolos en lugar de Alá”. 

No solo hacen esas barbaridades con el legado patrimonial de la Humanidad, sino que las difunden a través de vídeos “publicitarios”, justificándolo con su visión radical del Islam. Casi tres milenios de Historia han desparecido ante los ojos del mundo civilizado, que asiste impávido y sin hacer nada frente a tamaño espectáculo: provistos de grandes mazos y taladros hacen añicos unas figuras de incalculable valor monetario, y sobre todo cultural. Entendemos que el propio profeta Mahoma se avergonzaría de tales “fechorías”…

Siendo graves estas actuaciones contra la historia,aún es más grave lo que hacen con la vida humana de sus semejantes. A finales del mes de febrero,por poner un ejemplo de los tantos que han acaecido ya, sorprendían a la comunidad internacional con el asesinato de 43 iraquíes secuestrados con anterioridad, quemándolos vivos dentro de unas jaulas. Salvajadas inaceptables y que la propia ONU debería actuar contra estos bárbaros y no quedarse con los brazos cruzados. Estos salvajes extremistas son los mismos que actúan en algunos países de África con el secuestro de dos centenares de jovencitas hace dos años o los numerosos atentados contra intereses occidentales en Bamako, con muertes de ciudadanos inocentes. En definitiva, cuando en nombre de una forma de religión se atenta contra lo mas sagrado de la persona humana, como es la vida, mal anda este mundo de hoy. Se trata de conductas repudiables y execrables que habría que desterrar ya. ¿Para “actuar” habrá que esperar a que atenten contra símbolos civiles o religiosos de nuestra cultura cristiana u occidental?. Los polvos de la famosa Guerra del Golfo o Pacto de las Azores (protagonizado por EEUU, Reino Unido y España contra la Irak de Hassan Hussein) han traído ahora estos lodos del odio contra la civilización occidental y la guerra santa contra los “infieles” que son todos los que no piensan como ellos. 

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