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Trato discriminatorio claro |
Todos los grupos políticos y organizaciones sociales, menos el Partido Popular y sus afines,
estiman que un año más la Comunidad Autónoma Canaria sale mal tratada en el proyecto de
Presupuestos Generales del Estado para el año 2015. Reconocen todos, unos y otros, eso sí que
para el próximo ejercicio crecen las inversiones en el Archipiélago, tras tres años de recortes.
Suben los fondos para puertos, vivienda, obras hidráulicas y ayudas al transporte de viajeros y
mercancías, sin embargo caen de forma clara las previsiones para aeropuertos y agua desalada. A
pesar de esos “incrementos” en las previsiones presupuestarias, Canarias se mantiene a la cola en
la inversión estatal por habitante. Es decir que el Gobierno de Mariano Rajoy da a las islas 127
euros por ciudadano, 115 por debajo de la media del país. En definitiva que este “aumento” de los
dineros públicos que nos hablan desde el partido popular y que solo superan al que registran La
Rioja y Galicia, deja insatisfecho al Gobierno Canario que deberá recurrir a a la ayuda de los
Cabildos Insulares para terminar,por ejemplo las carreteras pendientes.
Estos datos, ya destacados semanas atrás por la prensa regional, hablan por sí solos. Si esto no es
trato discriminatorio para con los habitantes canarios que venga Dios y lo vea. En suma que la
región más alejada de la metrópoli, es una de las peor paradas en los Presupuestos Generales del
Estado (PGE) para el 2015. Algunos mal pensados ven en esto una “mano negra” en la distribución
presupuestaria, una especie de “castigo” por no gobernar en las islas el partido del Gobierno
central. De verdad que no lo entendemos… La Constitución de 1978, la “Constitución de la
concordia”, prevé como un factor de corrección, el hecho insular de los canarios, para ser tenidos
en cuenta a la hora de repartir la “tarta” de los PGE. Al menos en Europa valoran en su justa
medida la ultraperificidad territorial, un concepto de solidaridad que por lo que se ve en España, en
nuestro país, no se hace, quizás debido a las “venganzas” políticas de las que antes les hablábamos
y por que el gobierno de aquí no deja pasar una al de allí. Siempre se ha dicho que la Unión
Europea nos “mima” más que nuestros propios gobernantes nacionales.
Esta actitud casi de desprecio a las singularidades canarias, está provocando que la población
canaria esté de uñas con Madrid, ya que no se entiende que se nos olvide en cuestiones tan
importantes como el Plan de Carreteras, o en capítulos tan necesarios como la sanidad, la
educación o el propio medio ambiente. Un ejemplo de lo que estamos hablando está en la cuestión
de los sondeos petrolíferos. Madrid, es decir el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, nos ha
impuesto su santa voluntad sin atender a las llamadas que desde el Archipiélago se hacen, al
considerar que esas iniciativas podrían dañar gravemente la economía de las islas, como es el
turismo, el agua desalada, etc.
Un trato, evidentemente discriminatorio hacia Canarias, que no se observa por ejemplo hacia la
Comunidad Valenciana o hacia Baleares en las que el propio Rajoy ha dicho que antes de llevar
sondeos exploratorios de petróleo se miraría con lupa sus consecuencias. En las islas, el
Parlamento Canario ha solicitado oficialmente la celebración de la famosa consulta, y ni siquiera
han tenido la delicadeza de responder ni en un sentido ni en otro. Ante esta actitud, no es de
extrañar que los ciudadanos cada vez mas muestren el desapego hacia la clase política. Ésta es
elegida para que atienda los problemas y las peticiones de los administrados. Sin embargo, parece
todo lo contrario. Los partidos tradicionales, incluidos el PP y el PSOE, deben mirar a los
movimientos sociales que vienen empujando fuerte y que ya empiezan a tener la aceptación de la
ciudadanía. Y en las islas, aunque no se les vea, están trabajando de forma silenciosa por ofrecer
una alternativa, entre otras instituciones, al Parlamento de Canarias y al Ayuntamiento de Las
Palmas de Gran Canaria. Y el que avisa,no es traidor.
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