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Cáritas, siempre Cáritas |
Nunca un informe de Cáritas Española tuvo tanta repercusión en la sociedad como el dado a conocer por esta institución a finales del pasado mes de marzo sobre la pobreza infantil en Europa y en nuestro país. Los datos allí consignados no son meras estadísticas, como intentó decir el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ni fruto de “mediciones estadísticas”. Caritas como ninguna otra institución de sus características, “patea la calle” y conoce los problemas que aquejan a nuestra sociedad, que se encuentra con niveles de pobreza alarmantes.
Desde la esfera política se quieresiempre ha sido asíminusvalorar ya no sólo los informes que dan a conocer los técnicos y expertos de Cáritas, sino también el conocimiento del estado actual de la población. Sus datos son producto del “cara a cara”y de vivir las distintas experiencias de las personas que acuden a esta institución católica.
Cáritas habla claro y con prudencia; si no, repasemos su último dictamen sobre la pobreza en Europa: “La gente mas vulnerable es la que está pasando las consecuencias de la crisis”. El informe alerta de que España tiene la mayor tasa de abandono escolar prematuro de la Unión Europea. Un dato que es alarmante si se tiene en cuenta que la educación se postula como el vehículo de transmisión intergeneracional de la pobreza.
La población española es una de las más afectadas por la crisis económica, ya que mientras la tasa de pobreza europea en el 2012 era del 21,1 por ciento, España registraba un 28,2 por ciento, lo que a criterio de Cáritas se traduce en algo más de 13 millones de personas en esta situación. Es más, el informe revela que el 12 por ciento de la población española activa no gana lo suficiente para escapar de la pobreza en un país que ha experimentado el mayor crecimiento del desempleo desde el inicio de la crisis.
Estos datos recientes han provocado distintas reacciones. Para el Ministro Montoro, Cáritas “está fuera de la realidad”. Para el Ministro,los informes de Cáritas son de carácter solo estadístico, alegando que se mezclan conceptos. Asimismo pidió a Cáritas que no provoque debates en este sentido. Por su parte, el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba,tras calificar a Cáritas de “organización de ultraizquierda”, arremetió contra Montoro por intentar éste ocultar la pobreza real en España, recordando que en nuestro país hay millones de personas que lo están pasando mal y “lo peor está por llegar”, agregó.
En realidad si hubiere o hubiese “brotes verdes” o esa anunciada recuperación, solo estaría beneficiando a muy poquitos, yo diría que a unos cuantos privilegiados que viven al socaire del poder. En realidad, ni Montoro ni Pérez Rubalcaba tienen razón en sus juicios sobre Cáritas, que es una organización de la Iglesia Católica, que es independiente y objetiva. Sus informes son fruto de contactos personales y directos con los que sufren la crisisla mayoría de nuestras familias. Éstas son protagonistas de un drama humano que se traduce en paro, marginación y pobreza.
Cáritas tampoco es una ONG al uso o una organización radical como dijo el líder de los socialistas españoles. Es una institución que nace de uno de los fines de la Iglesia, que se concreta en atender a los pobres de la tierra, que en modo alguno son preferencia de los políticos ni de otras organizaciones de este tipo,por la sencilla razón que estos marginados no dan votos. Cáritas ofrece lo que tiene, que no es otra cosa que objetivad y caridad, actividades que son resultado de la observación de las Bienaventuranzas del Evangelio y que Cristo siempre expuso en sus comparecencias ante la gente.
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