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Alcalde de Nueva York |
Muy comentadas y valoradas, en positivo claro está, las declaraciones del nuevo alcalde de Nueva York,el demócrata Bill de Blasio, tras la toma de posesión de su cargo a principios de este mes de enero. Unas palabras que las podría haber compartido cualquier responsable político en nuestra Europa comunitaria, sentimientos que se encuentran en la tradición social demócrata o demócrata cristiano. Bil de Blasio vino a decir que los responsables de las instituciones están llamados a poner fin a las desigualdades sociales y económicas que amenazan con deshacer a los ciudadanos de hoy. “Este es el comienzo de un camino que recorreremos juntos” señalaba el alcalde neoyorkino a los ciudadanos, prometiendo poner en marcha las reformas progresistas que había adelantado en la campaña electoral en busca de una ciudad con más igualdad económica y social.
El objetivo de todo político responsable al frente de una institución democrática debe estar orientada hacia esos objetivos: servir a los intereses de la mayoría de la ciudadanía respetando los valores de la igualdad de oportunidades dentro del sentido de justicia y equilibrio.“Los grandes sueños no son un lujo reservado para unos pocos privilegiados”, señaló también Bill de Blasio tras poner sus manos sobre una Biblia, la misma que empleo Roosevelt al entrar en la Casa Blanca.
El nuevo alcalde de Nueva York se ha granjeado la confianza de sus convecinos por su lenguaje franco y abierto,en la línea introducida por otros antecesores suyos como Al Smith o o el propio Franklin D. Roosevelt, al señalar que “la justicia económica y social empieza aquí y ahora”.
No cabe duda que “la ciudad de los rascacielos” es una de las urbes más grandes del mundo y complejas para su administración. Nueva York es desde el siglo XIX uno de los principales centros mundiales del comercio y las finanzas, estando considerada como una ciudad global, dadas sus influencias a nivel mundial en los medios de comunicación, en la política, en la educación, en el entretenimiento y la moda. Además en ella se encuentra la sede central de la Organización de las Naciones Unidas, lo que le convierte también en un punto importante de las relaciones.
Y con todo eso, el nuevo alcalde no se olvida de los ciudadanos,de sus administrados, anunciando que llevará una política de acercamiento a sus vecinos y residentes. Recordó asimismo una de sus propuestas electorales más conocidas: la de aumentar “ligeramente” los impuestos a los más ricos para financiar la educación preescolar para todos los niños de cuatro años y los programas de tarde en las escuelas medias. En esta línea,el alcalde Bill de Blasio recalcó su objetivo de asociar al Ayuntamiento con los grandes promotores para construir hasta doscientas mil viviendas de precio accesible en los próximos cuatro años. En definitiva, que el nuevo alcalde neoyorkino habló de los problemas de sus vecinos,a pesar de que Nueva York es más que una ciudad o como decían los clásicos en la antigua Grecia,una ciudadestado por la complejidad de sus problemas. Con la mayor naturalidad del mundo, Bill de Blasio se fijó sobre todo en la construcción de una ciudad con oportunidades y prosperidad compartidas. Igualito como sucede por aquí por nuestra Europa, o en España. Los últimos acontecimientos de Valladolid con el bulevar de Gamonal…
Estamos ante un político coherente y comprometido. En una ciudad donde la convivencia racial no ha sido históricamente fácil, este alcalde es un ejemplo de convivencia familiar, al estar casado con una afroamericana,Chirlane McCray, y ser sus hijos, Chiara y Dante, birraciales. Es decir que el nuevo alcalde de Nueva York representa con su estructura familiar el futuro de su ciudad y en
definitiva de su país, los Estados Unidos.
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