Manuel Caballero estudió Medicina en Barcelona y Salamanca, para posteriormente especializarse en estomatología en Madrid. En 1955 se instaló en Teror y en 1961 trasladó su consulta a Las Palmas de Gran Canaria, trabajando en diferentes hospitales. Fue pionero en España en la implantación de placas de osteosíntesis en la cara, convirtiéndose en uno de los mejores especialistas de la estomatología y la cirugía máxilofacial. Sin embargo, pese a su intensa actividad profesional, Manuel Caballero ha apoyado siempre con su influencia al municipio de Teror. Gracias a su intervención en Madrid, pudo crearse en 1975 el Instituto de Teror.
CUANDO UN HIJO PREDILECTO SE VA…
Por Sebastián Sarmiento
En la jornada del pasado sábado 11 de abril, en la octava de Pascua, fallecía en Las Palmas de Gran Canaria un terorense de pro, de los que la Villa mariana de Teror está en deuda por sus numerosos servicios a la vecinos y a la sociedad. Estamos refiriéndonos al médico estomatólogo don Manuel de Jesús Caballero Herrera, miembro de una familia de raigambre en nuestro pueblo. Natural de la Villa, por tanto paisano y amigo nuestro, Manuel Caballero estuvo siempre dispuesto a ayudar a los demás desde el punto de vista profesional y social, con una entrega admirable hacia los menos pudientes. Una actitud que siempre puso de manifiesto tanto en sus inicios profesionales como dentista en su consulta de Teror, como en la establecida con su hermano,también fallecido Rafael Caballero, en la calle 29 de abril de la capital grancanaria.
Manuel Caballero Herrera fue también concejal del Ayuntamiento de la Villa mariana en una etapa previa a la la actual democracia. Concretamente entre 1958 y los años 70, con algunos intervalos en que no lo fue. Recientemente, el 20 de diciembre del año 2010, el Ayuntamiento teorense lo había nombrado Hijo Predilecto en reconocimiento a su constante interés por el avance y desarrollo de su pueblo natal, a cuya corporación ha aportado propuestas y esfuerzos no solo como edil, sino también desde su posición social. Pese a su intensa dedicación profesional a la Medicina don Manuel apoyó siempre con su prestigio e influencia social al municipio de sus amores. Gracias a su intervención en Madrid, pudo crearse, por ejemplo, en 1975 el Instituto de Teror. Fue además Pregonero de las Fiestas Patronales de Gran Canaria, Nuestra Señora del Pino, en agosto de 1985. Nos consta que fue siempre un “caballero” no solo por apellido, sino por su actuación desinteresada en otros tantos momentos de la vida de un pueblo, ayudando a los vecinos, y sobre todo a los menos pudientes cuando abrió su consulta médica en la calle Paseo González Díaz, en el conocido barrio terorense de los chalets, colindante al domicilio de sus padres. En Teror fueron muchas las familias pobres las que se beneficiaron de su bonhomía y entrega profesional, en ocasiones no percibiendo los correspondientes honorarios profesionales.
De carácter y genio fuerte, Manuel Caballero vivió como suyos muchos de los problemas que entonces tenía la Villa de Teror. Había estudiado Medicina en Barcelona y Salamanca, para posteriormente especializarse en estomotología en Madrid. En 1955 como hemos dicho se instaló en Teror con su hermano Rafael, y en 1961 trasladó su consulta a la capital grancanaria trabajando en distintos hospitales de la isla. Fue pionero en España en la implantación de placas de osteosíntesis en la cara, convirtiéndose en uno de los mejores especialistas de la estomatología y la cirugía máxilofacial. Junto con su hermano Rafael, descolló en la actividad investigadora y docente, tanto a nivel nacional como internacional, con sus trabajos médicos sobre su especialidad. Unas investigaciones que fueron de interés para otros colegas de universidades y centros hospitalarios tanto de Europa como de América.
Últimamente andaba delicado de salud. Nos veíamos mucho en la calle Mayor de Triana a donde acudía acompañado de sus familiares a disfrutar de la tranquilidad del histórico barrio. Se interesaba por su villa natal y por las cuestiones políticas que también le atraían como ciudadano comprometido por el futuro de España. En esta hora del dolor familiar, nos unimos al pesar de su esposa Teresa Arencibia Suárez y al de sus cinco hijos María Gorethi, María Teresa, Manuel, María del Mar y Begoña Caballero Arencibia. La capilla ardiente ha sido instalada en el Tanatorio de San Miguel, donde serán incinerados sus restos a las cinco y media de esta tarde
Descanse en paz Manuel Caballero Herrera. Un hijo predilecto de la Villa mariana de Teror.
Compartir en redes sociales

