Sin categoría

APUNTE 06/04/2015

el_apunte_cabecera

¿De qué color es la piel de Dios?

Por Nieves Ramos                                                                                                                                

                                                                   nieves_apunte

Hace años, bastantes ya, se puso de moda un grupo musical compuesto por gente de todos los colores, representantes de la diversidad cultural existente en el mundo, que se llamaba Viva la gente.

Era un grupo que puso de moda al menos dos canciones que yo recuerde: una con su nombre y la otra, una pregunta: ¿de qué color es la piel de  Dios?

Pues bien, cuando todavía suenan los acordes del Pregón Pascual, proclamado en la celebración del sábado de gloria, para celebrar la Resurrección de Jesucristo como pilar fundamental del misterio cristiano, me viene a la memoria esa canción: de qué color es la piel de Dios, de qué color es la piel de Dios, dije negra, amarilla, roja y blanca es, todos somos iguales ante el Señor.

Miro la prensa y no encuentro ya ni rastro de la masacre efectuada en la Universidad de Kenya, donde cayeron la semana pasada, 147 chicos y chicas, a manos de, al parecer un grupo terrorista, mientras  estudiaban para labrarse un futuro mejor en ese continente tan jodido.

Ayer leía un comentario que pone de manifiesto la conciencia que tienen en esos países de ser ciudadanía de segunda categoría. Un familiar manifestaba, controlando la rabia y desazón, que ese hecho no iba a tener repercusión alguna porque entre el grupo del estudiantado asesinado no se encontraba ninguna persona blanca. Pues más razón que un santo tiene ese señor.

Acabamos de asistir a dos eventos Europeos que han conmocionado a la ciudadanía, teniendo a los medios de comunicación entregados a la causa: el asesinato de los humoristas del semanario satírico Charlie Hebdo, en París y el accidente aéreo que costó la vida a ciento cincuenta personas en los Alpes y que según todos los indicios fue provocado por el copiloto.

Me gustaría saber cuántas miles de horas los medios de comunicación dedicaron a estos acontecimientos dolorosos, enviados especiales, comentaristas especializados, coronas, fotos de la clase política, cámaras delante de la casa del copiloto, entrevistas a sus ex novias, un sin fin de horas y horas que casi hicieron paralizar el mundo informativo.

En esta ocasión, días después,  solo quedan las redes sociales enjugando las lágrimas de las familias que han visto cercenar la vida de sus hijos e hijas y el anecdotario de si uno de los ejecutores es hijo de un responsable de la administración pública kenyata.

El resto, olvido, como es inmenso el olvido de todo lo que pasa en ese Continente que si nos permite con sus minerales y materias primas seguir accediendo a todas nuestras ventajas occidentales.

Está claro que la piel de Dios no debe tener color pero los criterios de los seres humanos están decididamente del lado del color blanco y si es rubio y ojos azules, es ya …la leche.

Compartir en redes sociales