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Mi experiencia del Quijote |
El escritor Arturo Pérez Reverte ha señalado que la lectura de “El Quijote” debería ser obligatoria en los planes de enseñanza. Una conclusión de este escritor, tras su experiencia personal en el estudio de los “mecanismos narrativos” de Cervantes para adaptar la inmortal obra y facilitar su comprensión a los más jóvenes. El autor de “El Capitán Alatriste” ha afirmado que es una vergüenza que los Gobiernos no hayan incluido “El Quijote” entre las materias obligatorias en la escuela. Piensa que es incomprensible que un alumno pueda pasar por el Colegio o el Instituto sin haber leído nunca esta obra. “Es una vergüenza para todos los Ministros de Educación y Cultura que ha habido hasta ahora en España”.
Esta confesión del novelista y académico se produce tras la reciente publicación de una edición popular del Quijote. Pérez Reverte ha confesado que meterse en el mecanismo de relojería de la obra cumbre de nuestra literatura ha sido para él “una experiencia personal inenarrable” agregando que, aunque en esta adaptación del Quijote ha respetado al máximo el texto de Miguel de Cervantes, con vistas a facilitar su lectura ha eliminado todo aquello que no fuese estrictamente narrativo y que rompiera la línea argumental principal. Se trata de una edición del Quijote muy cuidada, adaptada para la gente joven. Su publicación por la editorial Santillana ha corrido a cargo de la Real Academia Española de la Lengua, y se puso a la venta el pasado fin de semana en todos los países de habla hispana. Esta edición escolar del Quijote de 2014 lleva prólogos del propio Pérez Reverte y del Secretario General de la Real Academia de la Lengua (RAE), Darío Villanueva y fue presentada ayer en México con motivo de la Feria del Libro de la ciudad de Guadalajara, estando previsto que se haga en Madrid la próxima semana.
Esta alusión al Quijote por parte del popular escritor y la necesidad de que se lea en las Escuelas me ha retrotraído a los años 50 del pasado siglo cuando nos preparábamos para el Ingreso en el Bachillerato en el Colegio Salesiano de la Villa de Teror. Fue en esa época cuando tuvimos ya nuestro primer contacto con El Quijote, gracias al empeño e insistencia del entonces educador D. Vicente Rodríguez. Los jóvenes de aquella promoción tuvimos nuestra experiencia personal con la obra literaria de Don Miguel de Cervantes Saavedra. De forma machacona e insistente Don Vicente nos hacía trabajar “El Quijote” cada día, sobre todo en las horas correspondientes a Lengua Española. Poco a poco nos fuimos leyendo “El Quijote”, capitulo a capítulo, así como frecuentes “dictados” de los párrafos más jugosos desde el punto de vista del léxico. Puede decirse que aquellas generaciones de jóvenes que pasamos por la clase de Don Vicente nos empapamos bastante bien del contenido de esta importante obra de la literatura española, perfeccionando la ortografía en cada uno de los dictados que el experimentado profesor nos sometía cada semana durante el curso académico.
Recordamos que en aquella época terorense manejábamos una edición de la Casa Editorial Calleja, de Madrid (1905), aparecida con motivo del tercer centenario de la publicación del Quijote. Se aprovechó la efemérides para que esta obra fuera difundida en los centros de enseñanza al objeto de que la juventud pudiera saborear “las incomparables enseñanzas allí expresadas”. Nuestro recordado preceptor, Don Vicente, nos insistía que los dos personajes centrales del Quijote, Don Quijote y Sancho, eran representación completa de la vida. El uno, sublime en su locura,se sacrificaba siempre por el bien ajeno, mientras que el otro, el escudero, socarrón y egoísta, no comprendía el sacrificio sin la utilidad inmediata. Como nos dijera el viejo profesor de la infancia la lectura del Quijote contribuía a suscitar en nosotros,en aquellos chiquillos de entonces, la afición por la literatura española. Pasados los años, y a colación de los deseos expresados por Pérez Reverte,pensamos que ya eso se hacía en los años 50, y teniendo en cuenta los proyectos educativos de hoy, con las reformas del Ministro Wert,pensamos cuan verdad encierra aquel dicho de que “cualquier tiempo pasado fue mejor”.
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