Sin categoría

APUNTE 28/05/2014

el_apunte_cabecera

 

Otra Bajada Histórica
Por
Sebastián Sarmientochano_sarmiento_apunte

Todo preparado en nuestra Villa mariana para otra Bajada de la Virgen del Pino a la capital. Una Bajada histórica, ya que a diferencia de las cincuenta anteriores, en esta ocasión el motivo del traslado de la imagen de Nuestra señora no esta provocado por rogativa  ni por problemas sociales o bélicos como en el pasado. Este año se celebra el primer Centenario de la Declaración de la Virgen del  Pino como Patrona General de la diócesis de Canarias, en base a un rescripto  del Papa Pio X, tras ser solicitado con anterioridad por el Obispo D. Angel Marquina.

Por lo tanto se trata de una bajada conmemorativa, como muy bien señaló el Historiador e hijo de Teror, Vicente Suárez Grimón, en las Jornadas marianas celebradas en el patio de los Naranjos de la Catedral de Santa Ana. Hasta 1914, la Diócesis de Canarias no tenía un Patronazgo definido, ya que hasta entonces prevalecía el Patronazgo general de la Virgen de la Candelaria sobre lo que fue la Diócesis Canariense, es decir todo el Archipiélago canario hasta  la creación de la diócesis Nivariense. Aunque de hecho la Virgen del Pino era la patrona de Gran Canaria, sólo lo sería de modo oficial de toda nuestra Diócesis  de Canarias a partir del año 1914 con la decisión papal ya mencionada anteriormente. Es decir que el patronazgo mariano del Pino se extendió a la provincia oriental de Canarias, integrada por las islas de Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote y La Graciosa.

Hay que insistir que las Bajadas de la Virgen del Pino no tienen el carácter de las bajadas de las Patronas en otras islas, como la de Nuestra Señora de los Reyes, en el Hierro, o la de Nuestra señora de las Nieves, en la isla de La Palma, por poner dos ejemplos de los más claros. Éstas Bajadas se producen en el contexto de las llamadas  “Fiestas lustrales” porque se llevan a cabo cada cinco años, de una forma cíclica y reglada.

Las Bajadas de la Virgen del Pino a Las Palmas de Gran Canaria son distintas en la forma y en su motivación. Las Bajadas desde Teror a Las Palmas de Gran Canaria de la Virgen del Pino siempre han sido multitudinarias y por motivos diferentes según las acontecimientos que las provocaban. Nuestra gente se echa a la calle, no solo en el acompañamiento desde su Santuario terorense, sino en la propia ciudad de Las Palmas  de Gran canaria, y por supuesto a lo largo de todo el recorrido.

En esta ocasión tenemos que ser conscientes de que los que asistamos a esta Bajada somos unos privilegiados de la Historia mariana. Los grancanarios de hoy, del 2014, estamos haciendo Historia, ya que desconocemos cuándo y por qué razones bajará la Virgen del Pino de nuevo a la catedral de Santa Ana, en un futuro que nadie sabe a ciencia cierta. En esta ocasión hay unos protagonistas claros de este acontecimiento: el actual Obispo de Canarias, D. Francisco Cases Andreu que tomó la decisión de esta Bajada del 31 de mayo del 2014, y el Párroco de Teror, D. Manuel Reyez Brito que le ha tocado la responsabilidad de la organización del traslado de la Virgen a la capital, sin olvidarnos del actual Vicario General de la diócesis, D. Hipólito Cabrera, hijo de la Villa Mariana. Por supuesto, hay que destacar el protagonismo de todo un pueblo, el de Gran Canaria toda, que se echará a la calle para honrar a la Virgen del Pino como siempre lo ha hecho, junto a la población terorense.

Ya que hablamos de la efemérides del primer Centenario de la Declaración del Patronazgo de la Virgen del Pino  sobre toda la Diócesis Canariense, expresamos una idea que ya se la hicimos llegar al párroco teorense, D. Manuel Reyes, de que pensando en las Fiestas del Pino 2014,  en la Romería­Ofrenda del 7 de septiembre estuvieran representadas,además de los municipios de la isla de Gran Canaria, las islas de Lanzarote y Fuerteventura, de forma excepcional y por sólo esta vez, dado que el Patronazgo de la Virgen del Pino les afecta al formar parte de la Diócesis de Canarias. Sería una ocasión  de hacer patente ese Patronazgo general sobre las tres pirncipales islas de nuestra provincia, que conforman asimismo la Diócesis Canariense.

Cuando más  falta  hacía un político de sus características, Adolfo Suárez se nos ha ido, en

silencio, mostrándonos un bagaje personal que más de un dirigente de hoy en día quisiera para sí.

Adolfo Suárez ha estado en boca de todos estos días horas antes de su fallecimiento en la Clínica

Cemtro de Madrid, y tras sus honras fúnebres, en unos funerales de estado en los que no ha faltado

nadie. Ni los que lo vapulearon entonces, cuando presentó su dimisión como presidente del

Gobierno de España, ni los que en todo momento le apoyaron, han regateado elogios a un hombre

que lo fue todo en la Transición. Fue capaz de echarse a sus hombros  todo un país sumido en una

dictadura , y situarnos entre las democracias europeas, con un prestigio y altura jamás vivida en

nuestro país. Como diría S.M el Rey, don Juan Carlos, “el ejemplo que nos deja, muestra que

juntos podemos superar las mayores dificultades”.

Compartir en redes sociales