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APUNTE 21/05/2014

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¡A votar!
Por
Sebastián Sarmientochano_sarmiento_apunte

A  cinco días de la convocatoria electoral, los ánimos de los votantes de toda Europa, y en concreto en nuestro país, andan un poco fríos, y lo más grave, quizás frustrados y decepcionados. Por ello no se observa ilusión por las urnas ni por los políticos que se presentan, dicen, “a resolver los problemas planteados”. Da la sensación  que el Parlamento Europeo para el que vamos a elegir los representantes españoles, es algo lejano y que no sirve para nada. Bueno, para nada,no;  si para que esos eurodiputados cobren sus buenos sueldos—ocho mil euros al mes,aparte de las dietas­­  y vivan como una clase privilegiada.

La verdad es que Europa está en construcción aunque lleve casi 60 años funcionando, como Comunidad Económica Europea (CEE) primero y como Unión Europea (UE), despues. Se trata de perfeccionar y completar la Europa de los ciudadanos, de las personas, dejando atrás de alguna forma aquella Europa de los mercaderes, algo que sí fue real cuando éramos aún la  Comunidad del Carbón y del Acero (CECA), germen de lo que hoy es nuestra Unión. 

Hay que ver a la UE como una gran oportunidad para Canarias que debe aprovechar las oportunidades que ofrece un mercado de más de quinientos millones de consumidores. Y ésto, desde la realidad del Archipiélago canario, como región ultraperiférica,  concepto bien delimitado y definido en el Tratado  de Lisboa. Y como tal región ultraperiférica , el parlamento europeo ha dispuesto en los últimos presupuestos  para 2014/­2010, 2.391 millones de euros sólo en fondos estructurales. De ellos 1.311 millones lo gestiona el Estado y 967 millones el Gobierno de Canarias. El resto,103 millones  de euros, forman parte de los programas de cooperación territorial. Pero además como el POSEI, las ayudas al transporte aéreo o a la pesca,entre otros, suponen otros dos mil millones de euros para las islas. 

Por todo ello hay que votar el próximo domingo. Y debemos participar en las jornada electoral del 25­M no solo por esas cantidades que se nos anuncian, sino por algo más. Desde Bruselas se adoptan decisiones que influyen en la vida diaria y en la economía de las islas. No se trata solo de estar por “el vil metal”, como vulgarmente se dice, ya que también estamos hablando de una legislación especifica. Hay que votar, por tanto al partido, coalición o cualquier candidatura que le parezca  más adecuada a su ideología; ¡pero no se quede en  casa,por favor!. Hay que participar en esta jornada electoral, como ciudadano responsable sintiéndonos miembros de una comunidad tan importante como es la Unión Europea. Si no va a votar, luego no se queje si los que resulten elegidos, no son de su gusto y adopten decisiones que no son favorables a los intereses canarios.

Hay que luchar contra la “ola” de abstención que  amenaza a la Europa comunitaria, y en especial a nuestro país. Estrasburgo y Bruselas quedan muy lejos para los votantes del Estado español… Las cifras de abstención aumentan en cada convocatoria electoral, superando ya el 50 % a nivel nacional.  En nuestras islas la cifra es aún mayor si cabe. En el año 2004 superó el 63 % y en el 2009 solo acudieron a las urnas el 39,23 %. ¡Para  ponerse a temblar! …A ver cuántos votantes acudirán en esta ocasión. En definitiva, sea lo que sean los políticos, acudamos a los colegios electorales en lo que se conoce como “la fiesta de la democracia”. Y una última observación: en esta cita electoral nuestro voto decidirá la elección por parte de los eurodiputados del Presidente de la Comisión, razón de más para acércanos a votar. 

 

Cuando más  falta  hacía un político de sus características, Adolfo Suárez se nos ha ido, en

silencio, mostrándonos un bagaje personal que más de un dirigente de hoy en día quisiera para sí.

Adolfo Suárez ha estado en boca de todos estos días horas antes de su fallecimiento en la Clínica

Cemtro de Madrid, y tras sus honras fúnebres, en unos funerales de estado en los que no ha faltado

nadie. Ni los que lo vapulearon entonces, cuando presentó su dimisión como presidente del

Gobierno de España, ni los que en todo momento le apoyaron, han regateado elogios a un hombre

que lo fue todo en la Transición. Fue capaz de echarse a sus hombros  todo un país sumido en una

dictadura , y situarnos entre las democracias europeas, con un prestigio y altura jamás vivida en

nuestro país. Como diría S.M el Rey, don Juan Carlos, “el ejemplo que nos deja, muestra que

juntos podemos superar las mayores dificultades”.

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