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Desigualdades |
La pobreza en España, uno de los síntomas más claros de la desigualdad social, ha aumentado un 8 por ciento desde el año 2008 con crecimientos más notables en Canarias, Comunidad Velenciana, Andalucía y Aragón. Una situación de alarma social en la que las administraciones e instituciones deben ponerse manos a la obra, ya que muchas familias no aguantan esa grave discriminación. Desigualdades sociales que en las islas canarias están alcanzando niveles insospechados. Situaciones de desigualdad, que en realidad no se observan solo en Canarias, sino también en toda Europa y resto del mundo. Por ello, el propio Papa Francisco, el presidente Barac Obama y un creciente grupo de economistas, incluidos algunos pertenecientes al FMI, están dando visibilidad a una cuestión de la que apenas se habla en las altas instancias del poder: la creciente desigualdad de las economías avanzadas, como resultado de las políticas elegidas para salir de la crisis.
La prolongada recesión, los recortes de los subsidios sociales y de la educación, el paro y la precariedad del empleo, el impacto de las políticas expansivas de los Bancos Centrales en el aumento de las rentas altas están ahí como efectos visibles de estas desigualdades. Todos ellos son factores que están ampliando la brecha entre las rentas más altas y las medias y las bajas. Un desequilibrio que, además de poner en peligro la necesaria cohesión social,impide que la recuperación cobre más brío. El debilitamiento económico de la clase media esta obstaculizando la recuperación del consumo, principal motor de estas economías. Si hasta hace poco Europa podía presumir de que su modelo económico atenuaba las diferencias entre las rentas altas y bajas, vía impuestos progresivos, las políticas de austeridad están modificando ese equilibrio. Hasta el FMI que en esta crisis ha atemperado su defensa a ultranza de las políticas de rigor fiscal, cuantifica en un informe los recortes sociales en el aumento de la desigualdad.
Muchos expertos y economistas están de acuerdo en que los programas de austeridad deterioran aún mas la brecha entre ricos y pobres. En definitiva que a falta de una mejor distribución de los esfuerzos, la desigualdad que esas políticas están generando dañarán el crecimiento a largo y medio plazo. Se impone por tanto una reflexión en torno a las consecuencias de esas políticas en la distribución de la renta… Siempre ha habido ricos y pobres en España. Pero nunca en los últimos años la distancia entre unos y otros fue tan grande, ni la diferencia de ingresos tan amplia.
En Canarias esa realidad se recrudece al ser una de las regiones de España y de la Unión Europea más empobrecidas, con más paro y menos poder adquisitivo. Los datos que se dan a conocer en torno a esta brecha no da lugar a dudas: por ejemplo cerca de seis mil (5.869) canarios acaparan un patrimonio de 17.223 millones de euros. Son el 0,2 por ciento de la población en las islas, y mueven el 4 por ciento de la riqueza declarada en toda España, siendo mayor el número de los hombres (3.059) adinerados que el de las mujeres (2.810). Esto indica que Canarias es la sexta región donde los ricos son más ricos.
Y refiriéndonos solo al sector de los jóvenes, los datos no pueden ser mas clarificadores sobre lo que estamos afirmando en torno a las desigualdades sociales. De acuerdo a un reciente informe del Banco de España los jóvenes canarios de 18 a 25 años han sufrido un recorte del 11,25 por ciento en sus salarios al pasar de 7.194 euros en el 2010 a 6.384 en el 2012. Este informe indica también que las islas figuran como la cuarta autonomía con el salario medio más bajo del estado con 16.222 euros anuales. Es más si los jóvenes quieren progresar y mejorar su situación, no tienen otra alternativa que la emigración. Las dificultades para acceder al mercado laboral y la falta de responsabilidades familiares contribuyen a que los jóvenes opten por salir a trabajar en el extranjero.
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