Sin categoría

APUNTE 23/10/2013

el_apunte_cabecera

 

“QUIERO SER COMO PEPE”… EL PARLAMENTARIO
Por
Sebastián Sarmientochano_sarmiento_apunte

Por supuesto que en esta ocasión no les hablare de aquel programa de la “Nuestra” en el que el cantante Pepe Benavente hacía las delicias de un sector de los isleños con su forma de cantar tan peculiar. Reconozco que fueron muchos los paisanos que soñaron con ser como él y ser protagonistas, al menos una vez a la semana en un plató de televisión… Tampoco les voy a hablar de la política en sentido estricto, ya que tampoco me ilusiona ocupar un escaño en nuestro parlamento regional y echarme a mis espaldas todos los problemas que sufren los canarios. No. Creo que no he sido llamado a vivir en ese mundo proceloso de la política en el que el elegido debe ser consecuente con aquello para lo que fue designado: ser auténticos representantes de ese sector de la sociedad que vive mal y que debe enfrentarse diariamente a numerosos problemas y dificultades para llegar a fin de mes.

Hoy quiero denunciar aquella cultura política del todo vale y del aprovecharse de los votos para defender los intereses del clan o de los que están sentados en una butaca de la Cámara. Hace unos días nos llamó la atención unos titulares de la prensa  local en referencia al sueldo de los diputados canarios y  la “longevidad” política de muchos de ellos. Por ejemplo “La Provincia-Diario de Las Palmas” (20-10-2013) señalaba que la soldada de los  diputados canarios triplica el salario medio de los canarios, insistiendo en que su nómina está en 58.600 euros, la octava del sistema autonómico. Con lo que está cayendo en muchos hogares canarios, en esta línea el Parlamento regional descarta aplicar una rebaja para las cincuenta señorías que cobran. Es decir que Canarias paga de media anual a 50 de sus 60 diputados el octavo sueldo parlamentario más elevado del nuestro sistema autonómico. Haciendo cálculos, esa retribución supone el triple de la de los trabajadores isleños, quienes pasan por los peor pagados de todo el país con una paga media de 18.652 euros al año. Es más la distancia entre diputados y trabajadores isleños se dispara por seis, si lo comparamos con el salario mínimo español, estipulado en 9.034 euros. La situación es más  grave si tenemos en cuenta que el salario bruto mensual del político asciende a 3.683 euros, más dietas e indemnizaciones.

La información en relación a nuestros diputados no acaba ahí. En la misma fecha (20-10-2013), “Canarias7” daba cuenta de que el 40 por ciento de nuestros diputados regionales lleva más de ocho años en el machito. Es decir, un total de 25 diputados lleva como mínimo dos legislaturas en el Parlamento regional. La información citaba incluso a aquellos diputados más “longevos”: el palmero Antonio Castro (CC) y el el gomero Julio Cruz (PSOE) llevan 28 años de diputados; 20 años, José Miguel González(CC) y Manuel Fernández(PP), y la majorera Águeda Montelongo (PP), diez. Ello contrasta con la máxima que los partidos  políticos esgrimen en campaña electoral cuando habla de renovación. Sin embargo, la realidad está lejos de sus propósitos. Limitar el número de años que un político puede estar en un escaño parece no estar en las inquietudes primordiales de  las organizaciones políticas canarias.

Somos de la opinión que cada político no debe permanecer en sus responsabilidades más allá de las dos legislaturas. Debe haber cambio de “banquillo” como suele decirse en el mundo del deporte. Por ello con lo que está cayendo en el sector económico de las islas, con un paro escandaloso y unas dificultades enormes para llegar a fines de mes por parte de muchas familias isleñas, es para reflexionar que los miembros de la Cámara regional sigan ahí, año tras año, subiéndose sus sueldos, añadiendo una paga extra a la ya existentes. Por ejemplo los miembros de la mesa del Parlamento de Canarias tienen derecho, según una reciente subida a percibir entre 60 y 113 euros cada dio que asisten a su despacho, acumulables al resto de las dietas que perciban como diputados…

Por todo ello, termino parodiando el famoso programa de la  TV Autonómica “quiero ser como Pepe…el parlamentario. Y no estoy pensando en ningún diputado en concreto, ya que “pepes” hay muchos y en todos los partidos. El sueldo de nuestros representantes políticos debe estar acorde con la situación económica que vivimos y sobre todo para evitar casos de corrupción. Sin embargo, lo cierto es que no se ve bien que cuando un buen número de canarios vive en condiciones de vida preocupantes, con alta tasa de desempleo, sus representantes políticos vivan como privilegiados.

Creo que elegimos a sus señorías  para que traten de resolver los problemas de los ciudadanos y se acerquen a las inquietudes del hombre de la calle. No para que se transformen en profesionales de la política y con una vida por encima de la media de los restantes canarios. Por todo ello, como decía al principio, muchos de los parados desearían “ser como Pepe… el parlamentario”. De todos modos, se trata de una cultura política que habría que desdeñar por ser impropia de una sociedad democrática transparente, moderna y madura. Nuestro políticos, a los que muchos de los que lo pasan mal hoy, querían parecerse, deben tener una retribución digna, pero que no escandalice a aquellos ciudadanos que lo están pasando verdaderamente mal.

Compartir en redes sociales