Por Armando Rodríguez Ojeda
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Sr. Alcalde y Concejales de la Corporación Municipal de esta Villa, Sr. Presidente de la AAVV San Francisco de Asís, Señoras y Señores, Vecinos de mi Barrio de Los Llanos, Familiares, Amigos, Buenas Noches a todos.He querido que mis primeras palabras en este pregón sean de agradecimiento hacia la Junta Directiva y Comisión de Fiestas de la AAVV San Francisco de Asís, por el honor con el que me distinguen al nombrarme Pregonero de estas, nuestras Fiestas.
Cuando nuestro querido Presidente D. Amado Falcón Travieso, «Amadito» como cariñosamente lo conocemos, se acercó a mi casa para comunicarme que habían pensando en mi persona para Pregonar las «Fiestas en Honor a Nuestro Santo Patrón San Francisco de Asís» de este año 2013, sentí que sus palabras eran las de todos los vecinos de Los Llanos, este hermoso barrio que me ha visto nacer, crecer, trabajar y en el que estoy orgulloso de vivir.
Posteriores días a este hecho y con la experiencia de pregones anteriores, tenía claro lo que quería pregonar, pero les confieso que he llegado a tener hasta tres sueños en el que llegaba este momento y no tenía un solo folio con nada escrito, por lo que aún con la resaca de las Fiestas del Pino me dije, «manos a la obra que queda poco tiempo y mucho trabajo por hacer». ¿Qué decir de un barrio con tanta historia y de unas fiestas que cumplen ya 37 años? ¡¡¡ Tarea muy difícil !!!Después de darle muchas vueltas a la cabeza y con el ánimo de no hacer alusión a temas ya expuestos tan dignamente por otros pregoneros, pensé en dividir este pregón en tres partes:La primera de ellas en hacer una aproximación a los orígenes de nuestro barrio y su desarrollo económico de origen agroganadero, la segunda en mis vivencias en el lugar y la tercera en presentarles unas imágenes de recuerdo de nuestro barrio y vecinos.HistoriaSegún los datos obrantes en los archivos, hemerotecas y concretamente en el artículo publicado en el Anuario de Estudios Atlánticos del año 1987, por el desaparecido Cronista de esta Villa D. Vicente Hernández Jiménez, titulado “Aguas del Barranco de Tenoya”, he tomado unas reseñas que muy sucintamente quisiera exponerles y de las que estoy seguro que nuestros mayores no sólo las han oído, sino que además habrán vivido.
Teror comenzó a poblarse en la última década del siglo XV y en su origen la población estuvo integrada principalmente por descendientes de conquistadores y pobladores de Gran Canaria, por estirpes de labradores arraigados al suelo, de procedencia andaluza, castellana, vasca o portuguesa; Los Troya, Quintana, Pérez de Villanueva, Arencibia, Naranjo, Falcón, Hernández y Del Toro, fueron algunos de los primeros pobladores.
En un documento existente en el archivo de la parroquia de La Concepción de La Laguna, se indica que el pueblo de Teror entre 1673-1676, tenía 1.497 habitantes y 307 casas, en las que se encontraban algunas de nuestro barrio de Los Llanos. Se deduce que la población de comienzos del siglo casi se triplicó, quizá la explicación está en que al haber sido un lugar rico en aguas, atrajo a más gente procedente de otros pueblos con el estímulo de cultivar papas y millo de regadío, cultivos que con anterioridad no se practicaban por no conocerse y limitarse los propietarios o arrendatarios de tierras a sembrar trigo, cebada, habas o arvejas, además de la ganadería.
D. Pedro Agustín del Castillo, en su descripción geográfica e histórica de Canarias, nos describe a nuestra villa “en todos su términos y comarcas, como un lugar muy proveído de carne de todo género, caza y pesca de excelentes anguilas, granos y frutos de todas suertes”. Teror como centro de las medianías era un lugar de venta, aunque los intercambios se hacían muchas veces en especie. A diferencia de la costa, esta agricultura y ganadería de medianías estaba constituida generalmente por pequeños propietarios, con unas explotaciones muy divididas utilizando mano de obra casi exclusivamente familiar, en la que el regadío tenía carácter secundario marginal como complemento necesario en los períodos secos, pero en el que veremos la importancia económica que posteriormente tuvo en general y en nuestro barrio de Los Llanos en particular.
Dentro de la normativa de la Ley de Aguas de 13 de junio de 1879, el 18 de marzo de 1888 la Heredad de Tenoya aprobó unas Ordenanzas de riego para la Comunidad de Regantes, confirmadas por Orden del Ministerio de Fomento de 8 de julio de 1889. Esta comunidad estaba integrada por los herederos de Tenoya y se consignaba que pertenecían a la comunidad todas las acequias de Teror, con sus cajas de reparto y cantoneras existentes para el mejor reparto de las aguas. Se definía que todos los aprovechamientos hasta la cumbre eran de la Comunidad de Propietarios y Regantes del Valle de Tenoya.
Los problemas surgieron cuando se pobló el término de Teror. Se roturaron terrenos y comenzaron a hacerse cultivos de regadío. Entonces se originó un enfrentamiento entre los intereses del vecindario entre los que se encontraba Los Llanos y la legalidad formal que ostentaba la Heredad de Tenoya.
La Heredad de Los Llanos
El aprovechamiento de las aguas de la cuenca de Tenoya dio lugar a una serie de enfrentamientos que finalizaron con la Sentencia de 1915 que consagró la división de la propiedad entre aguas diurnas y nocturnas. Uno de los incidentes de esta rivalidad fue la escritura de arrendamiento de 1 de agosto de 1739 por la que algunos propietarios de la Heredad de Tenoya arrendaron las aguas diurnas a varios vecinos de Teror. En sus cláusulas está realmente el origen de la Heredad de Los Llanos, llamada así por destinarse sus aguas de riego a los suelos del Valle de Teror formado por «Llanos» o terrazas que se extienden desde las laderas de las montañas del Poniente al barranco Real. Por convenios de los herederos, los aprovechamientos se fueron reajustando. En 1857 solo existían en la zona de la Heredad de Los Llanos, y la de Madrelagua y Las Rosadas; el agua de esta heredad se regaba de por la mañana al mediodía en Teror, y del mediodía a la noche en los pagos de Madrelagua y Las Rosadas. Posteriormente desapareció el heredamiento de Madrelagua y Rosadas, sustituido por unos derechos de aprovechamiento para regar, o por el sistema de los denominados «Cogidos».
La cabecera de la Heredad estaba en la Cumbre, en los barrancos de Cuevecillas-Risco Gordo y de Peñones-Los Charquillos. El caudal lo constituían los manantiales permanentes y aguas discontinuas del cauce del barranco y barranquillos, desde la cabecera hasta el tomadero de la acequia; estas aguas son las diurnas desde las cuatro de la mañana al oscurecer, ya que las nocturnas son propiedad de la Heredad de Tenoya.
En la zona de la Heredad de los Llanos existía una gran cantidad de manantiales. Una relación del guarda jurado de fecha 1961 los enumera. Hay que tener en cuenta que en esta época habían desaparecido varios y no incluye los de Risco Gordo en parte secos y en parte detraídos del caudal de la Heredad.
Los nacientes relacionados eran:
Naciente del Nido del Cuervo.
Naciente de las Mimbreras de los Suárez.
Naciente de la zarza.
Naciente de Las Charcas.
Naciente de La Higuera.
Naciente de las mimbreras de Carmita.
Naciente del Tabuco de Los Chochos.
Naciente de Las Ñameras.
Nacientes de Cha María Domínguez.
Nacientes en lo de Manuel Arencibia.
Naciente de las mimbreras de Vicente Rodríguez.
Naciente del estanque de La Fuentecilla.
Naciente de Las Ñameras de Carmita.
Naciente del Barranquillo Hondo.
Naciente del Estanque del Caiderete.
Nacientes de las zarzas en lo de Francisco Ortega.
Nacientes de las mimbreras de Cho Francisco Domínguez.
Naciente de las mimbreras de Mariquita Inocente.Naciente Chorro Ascensión.
Nacientes Fuentes Cha Rita.
Naciente Cho Pancho Pulido.
Nacientes en las cañas de Pedro Rodríguez:
Naciente en los sauces de Maestro Juan Reyes:
Naciente de Las Marianas.
Fuente de Cha Micaela.
Fuente de Cho Reyes.
Los Chorros de Morales.
Los Chorros de la Madrelagua.
El Chorro Ruano.
El Chorro Colorado
Si bien algunos manantiales desaparecían en el estiaje, otros eran fijos y de importancia, como los del barranco de Charquitos, Los Chorros de Madrelagua, el Chorro Ruano, el Naciente del estanque de La Huertecilla, el Chorro Colorado, el Naciente Cho Pancho Pulido y los Chorros de Morales. Existían otras Heredades como la de Romero, la Madrecilla, la Sinanga o Las Peñas y Las Tuneras que regaban también los terrenos de Los Llanos entre otros.
En un estudio sobre Heredamientos del doctor D. Domingo Déniz, se señalan como caudal continuo de la Heredad de los Llanos en 1857 una azada y media; y Madrelagua y Las Rosadas una azada, teniendo en cuenta que la gruesa de la Heredad estaba dividida en medias y cuartas, es lógico deducir que con la cuarta se podía regar, así como hubo de referirse el doctor Déniz a la gruesa y en el estío.
Hoy la Heredad de los Llanos es pura historia, no existe absolutamente ningún manantial desde Risco Gordo y Charquitos hasta Las Rosadas. La zona fue objeto de un drenaje brutal por los alumbramientos de aguas subterráneas, los conocidos pozos y galerias.
El agua de Los Llanos tuvo un gran valor por una escritura de 26 de octubre de 1829 ante el escribano Nicolás Antonio Troya, José del Pino Guerra vendió a Vicente Domingo cuatro horas de reloj de agua en una cuarta de la acequia, en 58 pesos; en julio de 1873 se valoraron cuatro horas con la cuarta parte de la gruesa, en 300 pesetas. En un aforo del agua de la heredad realizado ante el Notario don Luis Suárez el 19 de julio de 1922 y consignado en acta notarial, el caudal de Los Llanos era de 14,76 litros por segundo. Al ser suprimidos los Alcaldes de aguas en 1833, asumió sus funciones el Alcalde Constitucional; después de la Ley de Aguas de 1866, la Heredad eligió sus organismos propios para la administración.
La Heredad de los Llanos se politizó mucho y las Juntas Generales llegaron a ser a veces campo de enfrentamiento de los líderes políticos locales, como la del 2 de noviembre de 1930 que terminó con agresiones físicas entre los participantes. Según consta en dichos archivos existió un proyecto de construcción de una presa en Las Rosadas promovida por la Heredad de los Llanos, en la que se iniciaron los cimientos pero no llegó a ejecutarse.
El régimen de aprovechamiento de aguas de esta zona era de los más singulares de la Isla, así como su entramado de aguas diurnas y nocturnas, cogidos, molinos, cuartas, acequias, dulas y tornas, su gobierno requería una gran maestría por la serie de situaciones diversas que se presentaban, con problemas humanos y jurídicos los cuales se resolvían con habilidad y firmeza.
Mis Vivencias
Mis vivencias en este barrio han sido maravillosas. Como muchos de ustedes saben, mi padre, José, al que cariñosamente le conocían por «José el de la Utinsa», por su trabajo como conductor de las guaguas de línea y mi madre Antonia, decidieron un día unir sus vidas. Primero vivieron unos años en las Rosadas, pago o lugar que siempre ha pertenecido a este barrio y en el que de los 3 a los 5 años estuve conviviendo con mis abuelos José y Carmen, ya que como muchos de ustedes recordarán existía una escuela unitaria en la que inicie mis primeros estudios. Las clases eran de lunes a viernes en horario de mañana y tarde, pero les confieso que a pesar de ser el niño mimado de mis abuelos, estaba deseando que mi hermano José Luis fuese a buscarme los viernes a eso de las cuatro y media de la tarde para venir a mi barrio de Los Llanos. Lo primero que hacía según llegaba era darle un beso a mi madre, que siempre la encontraba lavando en la pileta, luego a mi padre que casi siempre estaba haciendo algún cesto de mimbre o preparando algún trabajo de labranza para las tierras que cultivaba en el Zumacal o Las Rosadas, a mi hermana Beni que hacía sus primeros trabajos de costura y a mi hermano Óscar para luego jugar a cualquier cosa.
Hacíamos casetas con cañas y cartones, jugábamos al escondite, a las estampas, al boliche y también al futbol, aunque les confieso que nunca fue mi favorito. Fueron mis abuelos y mis padres los que me inculcaron los valores de la tierra, del agua, de sus frutos, del ganado… Siento que todos ellos allá donde se encuentren estarán orgullos que hoy en día mi trabajo sea ligado al sector agrario, no sólo en la Administración Pública como Técnico del Servicio de Extensión Agraria del Cabildo de Gran Canaria, sino como uno de los últimos y más jóvenes agricultores de este barrio con raíces profundamente agrarias. Ya a partir de los cinco años, recuerdo como mi madre me enviaba a las tiendas que existían en el barrio a comprar muchas veces verdura para hacer el potaje u otros víveres del consumo diario; la de Celestinita, que lindaba con la mencionada Acequia Real de Los Llanos y de la que guardo un especial recuerdo, la cual más tarde regentó su hija Rita y su esposo Perico y finalmente allá por los años 1986-1988, Gregorio Domínguez y Ernestina Cabrera; a la de Maruca, a la Andresito, a la de Emilito o Trinita, comprábamos en todas, una cosa u otra… ya saben ustedes que siempre hemos hecho vida en el barrio y hemos ayudado a todos. Recuerdo a mis amigos de la infancia, Mateo, Emilio, Samuel, David, Esther, Gema, Yolanda Santiago, José, Ignacio, Diego, René, Javier, Víctor, Alejandro, Bernabé, Sergio, Gustavo, Pablo, Alcibíades, Mime y otros tantos que se agregaban en periodo estival, como los nietos de Rosarito que venían de Barcelona, además de mis primos Vicente, Aarón y Aytami. De mis vecinos Joseíto y Mariquita, nuestros segundos abuelos, de los que tanto aprendí y que guardo como recuerdo algunas de sus herramientas de trabajo e ir al chorro del puente de Las Rosadas a buscar Agua del naciente que allí existía. A Benigno Rivero soltando el agua de D. Pedro Morales para regar las papas, a Manuel Báez amarrando cañas en haces para vender a los propietarios de tomateros de la costa, a Bernardita, a Pepín, a Miguelito Alfonso… Recuerdo la escuela de Dña. Pino Peralta en Buenavista, a la que mi madre nos mandaba en verano, aprobáramos o suspendiéramos alguna asignatura de estudio. De las excursiones a la Agujerada con mi amigo Bernabé o de las enramadas de la cruz de la Hoya Alta. De mis catequesis en casa de Pepi y mis tres grandes amigos con los que aún comparto ratos de tertulia y que me duplican la edad y un poco más, Quico Torres, Antonio Rivero (al que cariñosamente conocemos por El Pijano) y Pepe Julia.
De nuestra asociación, recuerdo especialmente a Gregorio Domínguez Déniz presidiendo las fiestas, asambleas y reuniones de la junta directiva de la que mi padre fue miembro y que lucho como un vecino más para que tuviésemos este local, en el que con su pico ayudó abrir los cimientos junto a su hermano Honorio, entre otros tantos trabajos. Recuerdo como le decía a mi madre con mucha responsabilidad y entusiasmo «María me voy a la buscar a Suso Rivero que esta noche tenemos reunión en la moncloa»… es justo por lo tanto que este pregón se lo dedique él, estando seguro que allá donde esté estará orgulloso de su trabajo y familia. Recuerdo también como mes tras mes, venía Tere Cabrera a casa a cobrar la cuota de socio y de otras tantas actividades que se hacían a lo largo del año. De la Asociación Juvenil «El Tenisque» de la que fuí uno de sus fundadores y presidentes, en las que llegamos a organizar juegos tradicionales en las Fiestas del Pino o del Pilar en Las Palmas o cuando nos disfrazabamos en carnavales e ibamos por todas las casas del barrio pidiendo un huevito o un durito. Del bar de Mateo, donde hacía unos callos o vueltas a la plancha que eran la delicia de todo comensal que por allí pasara. A José Sánchez, Eladio “el del cruce” o Panchito Sánchez que nos llevaba cuando venía de cuevecillas al colegio en su Seat 600 cargado de limones y hasta 6 chiquillos, “aun no entiendo como cabíamos y como caminaba aquel coche…” De la fábrica de refrescos Nik, cuyos sabores de naranja, limón o maracuyá eran los mejores del mercado y en la que posteriomente me gané mis primeras pesetas como jardinero de sus instalaciones.
Recuerdo a Manolito con su ganado de ovejas pastanto por todas las tierras del barrio, Los alpendres de Pepe Julia en las Peñas o aquí mismo en la trasera de este local con los mejores ejemplares de ganado vacuno de la zona, los de Antonio Rivero cerca de mi casa o en La Cuesta de Los Estanques, a Chano Arencíbia, Juan Santana, Quico, Ramón Montesdeoca, Antonio “el de Ruperto”, o mi padre con sus mejores ejemplares de ganado caprino. Recuerdo a Manuel Domínguez en la tierra situada en la trasera de mi casa donde probaba las nuevas variedades de papas de semilla que traía Chano Nuez o a Angelito y Hortensia regando a manta o por surco.
De nuestras Fiestas recuerdo la traída del santo desde “El Olivo”, de pequeño nunca entendí como traíamos el santo en procesión y luego lo subíamos al año siguiente en el furgón Austin de Gregorio. También recuerdo a mi padre sirviendo en las cantinas que se montaban para recaudar dinero y hacer las fiestas, de la tómbola y como muchos de ustedes recordarán de la caja del turrón, en la que estábamos José Perez (al que cariñosamente le conocemos por José el de Amparito), mi hermano Óscar y yo. A mi madre haciendo los mojos para las papas arrugadas o limpiando el local, a los hermanos Suso y Paco Yanez siempre al pie del cañón haciendo aquellas exquisitas comidas en la cocina de local. A Estrella, Eloina, Juan, Lila, Manolo Pérez, Pino, Pedro Pulido, Lali, Gregorio, Ernestina, Amado Falcón, Paco Cabrera al que le debemos la imagen de nuestro santo patrono, Pepe el de Nicolás, Rita, Perico, Ana, Pepe, Antonia, Fefa, Fela, Fernando, Liduvina, Chicha, Felo, Cuco, Fran con los megafonos anunciando los distintos actos en su renault cuatro latas y otros tantos que no recuerdo… La jincana automovilística en el campo de futbol, en la que recuerdo que mi padre participaba con su Seat 1430, creo que siempre ganaba Gustavo el Mecánico con su Seat 127. De las Galas de Elección de la Reina, en las que participaba mi hermana Beni o mi hermano Óscar en las Escala en Hifi y de mi hermano José Luís participando los campeonatos de Futbol o Rally de Scalectrix. De las procesiones y la misa, les confieso que le tenía miedo a la imagen de nuestro santo «San Francisco de Asis». De la feria de ganado en la que siempre he participado, primero como ganadero con mis cabras y becerros y como bien saben ustedes en los últimos años colaborando con la comisión de fiestas.
Señoras y Señores son muchísimas las vivencias vividas en todos estos años, por lo tanto muy difíciles de exponer en un acto como este y también muchas las personas las que han trabajado desinteresamente por nuestro barrio a lo largo de tantos años, es por lo que de todo corazón pido disculpas si alguien se sintiera ofendido por no haberlo nombrado, pero sabrán que siempre les recordaremos su labor en nuestros corazones.
De los orígenes de nuestro barrio, de nuestra acequia real, de nuestras fiestas o de nuestra asociación sólo nos quedan bonitos recuerdos que nunca debiéramos olvidar, pues un pueblo que no recuerde sus orígenes e historia no podrá afrontar su futuro con optimismo y entusiasmo.
Hoy quiero hacer un llamamiento a todos y cada uno de los habitantes de nuestro barrio. Las fiestas son por y para los vecinos/as del mismo, el local es de uso común, esto es de todos, por lo que se necesita la implicación de cada uno, en la asociación y en la comisión de fiestas, a veces sólo con el acto de presencia alimenta las ganas de trabajar del que lo hace y si cada uno aporta su granito de arena, el éxito está asegurado y será de todos.
Autoridades, vecinos, familiares, amigos, este pregón va acabando y la fiesta comenzando!!!
Disfrutémosla con gozo y alegría y pidámosle a San Francisco de Asís que nos proteja y ayude a seguir trabajando por nuestro querido Barrio de Los Llanos.
Antes de pasar a exponerles algunas imágenes de nuestro barrio, de nuestras fiestas y vecinos, no quisiera despedirme sin antes dar las gracias a todas y cada una de las personas que me han ayudado aportándome información, fotos y apoyo para la elaboración de este pregón, el cual se lo dedico a ustedes, a ellos y a mi familia, en la persona de mi padre José Rodríguez García.
Buenas Noches y Muchas Gracias.
Armando Rodríguez Ojeda
Pregonero de las Fiestas en honor a San Francisco de Asís. Los Llanos.
Villa de Teror. Septiembre de 2013
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