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MUNICIPIO Crónicas de Teror por José Luis Yánez Rodríguez, Cronista Oficial de la Villa de Teror
Diciembre de 2007 Unas letrillas navideñas para Ignacio Quintana (A su memoria)
Quiero despedir este año en el que por voluntad de los representantes de los terorenses, he cogido el relevo de don Vicente Hernández Jiménez, recordando con un pequeño villancico al que lo escribiera en el Nacimiento de Nuestro Señor de 1974; el periodista e investigador natural de nuestra Villa, Ignacio Quintana Marrero.
Con estas emotivas “letrillas” felicitó él las navidades de aquel año, y yo con toda humildad y en el recuerdo respetuoso a su memoria y a su obra, lo recupero hoy para todos ustedes.
Mira cómo corren cortando caminos de los pueblos nuestros para ver al Niño. Ya no traen panderos, zampoñas, ni pitos, ni bailan al son de los caramillos . . . No me digas cómo ni por qué caminos traen las alforjas con los villancicos.
De San Nicolás con barbas de pino vuelan a Agaete para ver al Niño, con café aromoso y oro tolentino. Trae Tejeda almendras como Valsequillo y Telde el azúcar que Ingenio ha exprimido para que en Teror hagan los rosquillos. Y las Tirajanas de los nobles riscos llevan con Agüimes guindilla y olivos . . .
Mira cómo corren cortando caminos de mi Gran Canaria para ver al Niño: Guía y Gáldar, prontas, con un cofrecillo de queso y de plátanos se acercan al Niño y gritan a Arucas en su regocijo, que viene cargada de torres de armiño. Ahí viene Artenara con su vellocino mientras un cordero pespunta un balido como si dijera Dominus vobiscum. Moya y Firgas bordan el mismo camino porque sus cantares también son los mismos. Ay, que Valleseco hasta Belén vino temblando los labios de rezos y trinos. ¿No es aquél Mogán con frutos opimos? ¿Tiene Santa Brígida mejores racimos? ¿Hay en San Mateo recental más fino?
Mira cómo corren cortando caminos y a Las Palmas llegan para ver al Niño que nació en la Isla junto a aquel camino . . . Presentes estaban -¿quién no los ha visto?- a uno y otro lado del Reciénnacido San José del Álamo, la Virgen del Pino.
Con el alma les deseo una feliz, serena y radiante Navidad; y que el 2008 venga repleto de venturas y salud para todos.
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